domingo, 23 de noviembre de 2014

En el País de los Bajos

Un día de septiembre nos llaman Juan Carlos y Marga: ¿nos vamos a Holanda una semana?. Je, je!!.

En menos de un mes estábamos aterrizando en Schiphol camino de Amsterdam. Paramos en el "Hotel CC", limpio, buen trato, laberíntico por dentro, pero muy bien situado, esquina al Barrio Rojo.

En una primera batida a la ciudad, para romper el hielo, fuimos por la zona del Museumplein de mano del tranvía L2. Destacando el paseo obligado en barco por los canales y la visita al barrio de Jordaan, muy, muy bonito.

En los días siguientes nos decidimos a recorrer algunas ciudades de Holanda. Cogimos el bus y fuimos a Edam. Entre otras cosas cuna del tipo de queso del mismo nombre, y el pueblo con el interior de las casas más exhibicionista que vimos.

Volendam, pueblo pesquero muy pintoresco volcado a los guiris, pero que hay que ver.

Y como estábamos por la zona, ferri y visita obligada a la isla de Marken, antiguo pueblo pesquero, que con la construcción del dique Houtribdijk les cerraron la salida al mar y se acabó la pesca. Curiosa isla que gracias a otro dique puedes coger el bus de vuelta.

Utrecht, también hay que verlo. Bonita ciudad con un barrio céntrico muy chulo con ambiente, donde los canales son distintos a otras ciudades, las calles tienen dos alturas.

Después de tres cuartos de hora de tren llegamos a Delf. Bonita ciudad con muchas cosas que ver y variada oferta gastro en las cercanías de la plaza Markt.

Tren a Den Haag (La Haya). Aquí Marga cogió las riendas por su interés en conocerla. Sucesión de edificios de organismos oficiales, embajadas, monumentos. Confirmo mis sospechas, una ciudad financiera con poco encanto para mí. Bueno, un par de plazas se salvan. Lo más significativo para mí fue la meada que eché en mitad de la plaza Plein, una de las más concurridas.

Y lo más de lo más, AMSTERDAM. Ciudad inacabable. Tiene mucho, mucho que ver, comer, tocar, beber, andar. Ese barrio Jordaan sofisticado. Los alrededores de Rembrandtplein con el puente Blauwbrug que cruza el río Amstel, punto bonito donde los haya. La cervecería Brouwerij de Prael en el Barrio Rojo, IMPRESIONANTE, y la cervecería (con mayúsculas también) Brouwerij't IJ, que está en el extrarradio de Amsterdam, pero que hay que ir si o si (Tram L14).

Y el Barrio Rojo, ja!, un paraíso dentro del paraíso lleno de rincones y de vicio. Aquí está TODO.

Y si no me crees mira esto:



viernes, 5 de septiembre de 2014

Cinco días en Sanabria

No, si ya lo se, no conocemos España, y lo que nos queda!!.

Sanabria era otra zona desconocida para nosotros. Con nuestros amigos Marga y Juan Carlos pensamos en hacer un viaje en moto a esta zona, y empezamos a diseñarlo, pero al final no pudieron venir. En otra os esperamos.

Allí nos presentamos, en El Puente, entre Puebla y el Lago de Sanabria. En la Posada Real La Yénsula nos alojamos, un sitio muy agradable, con un dueño muy majo. A primeros de julio y entre semana éramos los únicos guiris que deambulábamos por el pueblo, así que estuvimos prácticamente solos en todas las actividades que hicimos por la zona.

El lago hay que visitarlo en el catamarán, es muy didáctico, sorprendente por su clase de biología. Su entorno es espectacular debido al sistema glaciar que se aprecia claramente. Mención a la laguna de los Peces, el altiplano creador del hielo de los glaciares, en el entorno de los 2000 m de altitud.

Disfrutamos mucho de la zona, sus marchas por parajes muy bonitos y bosque espeso. La comida, ¡ay la comida!!, autóctona la carne, el pescado (de río) y la legumbre. Tomurrico!.

Por cierto, si queréis daros una paliza del 15, id a las cascadas de Sotillo. Yo no volveré.

Hicimos una escapada a Bragança, por carretera ideal para motos. Que visitar en esta ciudad??, el castillo y el restaurante Solar Bragançano. El Castillo por el museo de armas ligeras, hay que verlo. El restaurante, no veréis algo tan espectacular, ni tan buena oferta gastronómica por la zona.

Marga, Juan Carlos, esto es para por vosotros...........



Ver Sanabria motera 2014 en un mapa más grande

sábado, 23 de agosto de 2014

El Calar del Río Mundo, Riópar y alrededores

En esta ocasión nos encaminamos a la zona del Calar del Río Mundo, al sur de la provincia de Albacete, pegando casi con Jaén, pues por varios sitios nos llegó información y nos decidimos a visitarlo, esta vez en moto pues era el primer viaje con la RT. Previo paso por San Juan, allí fuimos.

Nos hospedamos en Riópar en el Hostal Río Mundo, dirigido por una joven pareja muy agradable, donde las habitaciones estaban correctas y además nos proporcionó garaje para la moto. Los del hostal te informan que justo debajo hay un bar en el que podemos desayunar, aunque nada tienen que ver con ellos. No entréis, caro, trato desagradable, y ni los buenos días dan. Hay otras opciones para el desayuno.

En general Riópar es un pueblo con muchas posibilidades, muchos restaurantes, bares, terrazas. Por poner un ejemplo que conocemos: Restaurante Puerta del Arco, grande y muy ameno gracias a la dueña. Rest. Candíl de Riópar, sorprendente la calidad de las carnes con excelente parrilla, y otros platos muy ricos (recomendable). Los dueños muy majos y enrollaos. Rest. La Pulpería es normal, con pretensiones. Y una muy buena terraza en el Paseo de los Plátanos con unos caracoles que "quitan el sentío". También comimos muy bien en Los Pinos junto a unas monjitas

En la zona hay mucho que ver y andar. Por supuesto el nacimiento del río Mundo, también hay en la carretera a Lugar Nuevo una reserva de animales altamente aconsejable para ver, es CEA la Dehesa.

Por cierto Riópar tiene una historia sobre su fábrica de latón y bronce muy interesante y muy antigua, en el museo te explican todo, tienes que visitarlo, o en su defecto ver este humilde video:



Ver Río Mundo en un mapa más grande

sábado, 1 de marzo de 2014

Octubre en Boltaña

Hace muchos años que estuvimos por estos sitios, tantos que la memoria empieza a jugar contigo, oculta y modifica la realidad del sitio, te mueve algún pueblo, ese restaurante te lo cambia de nombre y Vicky lo sitúa en otro pueblo, un cristo vamos!!!.

Surgió la oportunidad de volver, enganchamos a Nieves que pasaba por aquí, y allá que fuimos.

El hotel bien, que menos!!, aunque en recepción la primera pega con la wifi. Desayunos buenos, buena habitación, y buen spa, aunque al hotel le sobra una estrella.

Por lo demás, muy bien como siempre, buena comida por los pueblos, lugares esplendidos, buena compañía y muchas risas.